
Los extraños manejos del BANDES Por Carlos Machado

El Banco de Desarrollo Económico y Social (BANDES) fue creado en Venezuela en el año 2001, con Hugo Chávez en el poder. En su página web puede verse, debajo del de “Gobierno Bolivariano de Venezuela-Ministerio del Poder Popular para las Finanzas”, su logo donde resalta la frase “Financia el Socialismo”. Una frase muy bien empleada por este banco.
Son varios los movimientos de dinero que esta entidad financiera viene llevando a cabo en los últimos meses que han levantado las sospechas de los organismos internacionales de control, como la OFAC (siglas en inglés de la Oficina de Control de Activos Extranjeros), el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y otros organismos similares. Y el último movimiento del BANDES, del cual acabamos de tomar conocimiento, entra en esa categoría con todos los honores.
Esta semana que acaba de concluir se agregó una oculta historia a la presentación de 79 cargos de lavado de dinero contra el Banco de Belice, país antes conocido como Honduras Británica y que es uno de los llamados “paraísos fiscales” donde muchos pícaros acuden a depositar sus millones mal habidos o a lavar dinero manchado de diversas formas.
Esa historia oculta es el paradero desconocido de un misterioso envío de diez millones de dólares del gobierno de Venezuela directamente para el Banco de Belice. Supuestamente emitida a nombre del gobierno de este país centroamericano, esa transferencia de fondos presuntamente contenía instrucciones específicas que no fueron seguidas, o fueron ignoradas. Con lo cual el Banco de Belice, el más grande banco comercial del país, puede tener ahora el mayor caso de corrupción transnacional en lo que va de este año.
Los fondos en cuestión fueron emitidos desde Venezuela a través del ente gubernamental Banco de Desarrollo Económico y Social (BANDES) al Banco de Belice con esta instrucción: “En desembolso único del Gobierno de Belice para la construcción y reparación de viviendas”.
Fuentes de Belice indican que el pago fue enviado a la cuenta de un importante banco de Estados Unidos con sede en el Reino Unido. Esto de por sí ya es un ejemplo de las extrañas triangulaciones hechas cuando lo normal sería una transferencia directa de gobierno a gobierno. Si es que todo era normal.
Cabe preguntarse entonces si ese banco estadounidense cumplirá con las instrucciones del Departamento del Tesoro y otros organismos especializados y pedirá más información sobre esos fondos, provenientes de una institución financiera, el BANDES, controlada por el gobierno de un país, Venezuela, considerado en “alto riesgo”, y sobre quién específicamente autorizó ese método de pago.
Al parecer los fondos no fueron liberados al gobierno de Belice, que presentó una demanda para recuperarlos. La preocupación es el rumor de que parte de esos fondos están desaparecidos. ¿Fue una porción de esos diez millones de dólares desviada por funcionarios corruptos del BANDES en ruta a Belice o después de su llegada a este país? Es algo sujeto a investigación, pero este tipo de cosas ya se han visto antes.
Cuando Venezuela adquirió millones de dólares de bonos argentinos para salvar la zarandeada economía de su socio, una sustancial cantidad de esos fondos fueron desviados durante las diversas fases y clausura del proceso, resultando que varios banqueros venezolanos se convirtieron en instantáneos millonarios de la noche a la mañana. Lo mismo parece haber sucedido ahora con los fondos para Belice.
Aproximadamente al mismo tiempo que sucedía la desaparición de esos fondos, el gobierno venezolano envió a su similar de Belice otra remesa de diez millones de dólares, pero ésta fue hecha a través del Banco de la Reserva Federal de Nueva York directamente al oficial Banco Central de Belice. La pregunta es: ¿por qué no se hizo la transferencia anterior también por los canales oficiales?; ¿existe una agenda oculta?
Ahora el BANDES, que ha estado moviendo dinero enviado por Hugo Chávez tanto para financiar proyectos “bolivarianos” en el continente como para sostener a sus amigos de Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Cuba –maletas aparte-, debe aparecer y explicar por qué diez millones de dólares fueron enviados a un banco privado cuando el destino final era el Tesoro Nacional de Belice, y si corruptos de ambos países involucrados se beneficiaron económicamente con esa operación.