
Frente a decenas de líderes mundiales, Rosales aseguró que el embajador venezolano (Bernado Álvarez) en los Estados Unidos le miente al mundo al querer presentar a Venezuela como un país donde se vive en perfecta democracia.
''Bernardo Álvarez utiliza un discurso chantajista con el gobierno estadounidense al intentar manipular, a través de la distribución petrolera, la visión nítida de lo que realmente ocurre en nuestro país'', afirmó Rosales.
Rosales indicó que el régimen de Chávez pretende ocultar la realidad que se vive en la región donde diariamente se amenazan los principios y valores democráticos de todos los venezolanos.
Durante su intervención sostuvo que el tema de revisión a fondo es el del origen de los gobiernos democráticos y su desempeño, que con ''fachadas democráticas'' conculcan las libertades de las personas e impiden la independencia de poderes como es el caso de Venezuela.
''Estamos seriamente amenazados, por estos males que sumado a las intervención de la FARC (en relación al secuestro, trafico de drogas, y extorsión) promueven la violación permanente a los valores democráticos y a la Constitución''.
Asimismo, señaló que esa nueva política debe ser no sólo desde la perspectiva de lo económico y energético, sino que tiene que profundizar la parte social y humanística habida cuenta los grandes porcentajes de pobreza y de inequidad existente en la región.
De igual forma, expresó que ''los problemas políticos de los venezolanos los resolveremos los venezolanos, aun cuando hacer política en Venezuela es sumamente difícil debido a la manera obscena como se utiliza el poder del Estado contra los partidos y voces democráticas que adversan al gobierno de Chávez, quien ha pretendido imponer un sistema de atraso y autoritario como es el castro-comunismo''.
En este sentido, Rosales aseguró que así como ganaron su primera batalla contra la reforma constitucional ahora están listos para triunfar el próximo 23 de noviembre y ''conquistar espacios en las elecciones regionales''.
Finalmente, Rosales señaló no tener ninguna duda en que los venezolanos demócratas tienen la razón y la verdad en sus manos, aseverando que su lucha es ''justa contra un gobierno personalista, absolutista, corrupto y que despilfarra nuestra riqueza mientras más del 70 por ciento del pueblo venezolano vive en pobreza''.