
Morales y los prefectos regionales opositores fueron ratificados en un referendo de mandatos el 10 de agosto, pero un reciente encuentro entre ellos para resolver la crisis política que azota al empobrecido país andino se cerró sin acuerdos.
"Vamos a esperar la voluntad de los prefectos, sí voy a esperar, y si no (...) por decreto supremo vamos a (convocar a un referendo para) aprobar la nueva Constitución," dijo Morales en la sureña región de Tarija, donde inauguró obras de un proyecto carretero.
A través de la polémica nueva Constitución, Morales busca otorgar más poder a la mayoría indígena del país y dar al Gobierno más control sobre la economía.
Los prefectos de cinco de las nueve regiones del país rechazan el nuevo texto constitucional porque dicen que daría demasiado poder a Morales, a quien acusan de tener planes dictatoriales para perpetuarse en el poder.
El nuevo texto constitucional fue aprobado a finales del 2007 en una asamblea boicoteada por los partidos opositores.
El prefecto opositor de Tarija, Mario Cossío, declaró el martes la intención de los prefectos de convocar al cardenal Julio Terrazas y a la Organización de Estados Americanos (OEA) para mediar en un posible intento de diálogo con el Gobierno.
La invitación de los prefectos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca a los posibles mediadores se debe al anuncio que hizo Morales durante el fin de semana de buscar una vía rápida para someter el nuevo texto constitucional a un referendo.