
La ciencia está verificando lo que muchas personas que comen en exceso ya sospechaban desde hace tiempo, que el azúcar puede ser adictiva.Los hallazgos debían ser presentados el miércoles en la reunión anual del Colegio Estadounidense de Neuropsicofarmacología en Nashville.
"Nuestra evidencia a partir de un modelo animal sugiere que el consumo excesivo episódico de azúcar puede actuar sobre el cerebro de manera muy similar a las drogas que causan dependencia", señaló durante una teleconferencia el 4 de diciembre Bart Hoebel, profesor de psicología de la Universidad de Princeton.
"Beber grandes cantidades de agua con azúcar con hambre puede causar cambios conductuales y hasta neuroquímicos en el cerebro similares a los producidos cuando los animales o las personas consumen sustancias adictivas. Estos animales muestran señales de síndrome de abstinencia y hasta efectos duraderos similares al ansia", dijo.
El Dr. Louis Aronne, director del Programa integral de control del peso del Hospital Presbiteriano de Nueva York y del Centro Médico Weill Cornell de esa ciudad agregó: "La gran pregunta es si esto es un asunto conductual o químico-metabólico. Este tipo de evidencia corrobora la idea de que se trata de algo químico".